Aquí podemos ver la velocidad de ascenso del globo y la de descenso del paracaídas. Podemos comprobar como, justo al comienzo del descenso, y debido a la falta de densidad de la atmósfera (40mb), el paracaídas a duras penas puede frenar los 3kgs de las 4 sondas. Se puede observar también como en el momento del impacto, la velocidad de descenso era de unos 5m/s.
En esta gráfica puede apreciarse como la temperatura exterior disminuye a medida que la cápsula va ascendiendo. Sin embargo, dos hechos son significativos. Como se puede observar el sensor - nombre del sensor - satura a -40ºC, lo que nos impidió tomar valores por debajo de esa temperatura (aunque estimamos que la temperatura mínima alcanzada fue de unos -48ºC). El otro hecho significativo es el de la inversión térmica de la estratosfera. Como puede observarse, a partir de unos 13.000 metros la temperatura vuelve a aumentar a medida que vamos ascendiendo. Esto es debido a la absorción de radiación ultravioleta que disociando oxígeno molecular O2, forma ozono O3 que vuelve a disociarse para volver a formar O2; absorbiendo en ambos casos radiación ultravioleta que calienta la estratosfera. Es el conocido ciclo de Chapman

Aquí vemos como una simple cápsula de poliestileno extruido amortigua la temperatura, impidiendo que los componentes alcancen temperaturas extremas. Es interesante compararla con la gráfica anterior.
En esta gráfica observamos como varía la presión con la altura. De hecho, la altura es calculada en función de la presión medida.
En esta gráfica podemos ver como la aceleración compuesta (la "suma de las tres componentes") varía en función de la etapa en la que se encuentra la misión, y como, justo después de explotar el globo, se produce una gran variación en ella.